jueves, 7 de noviembre de 2013

Aprende de tu "Maldición"

Así quedó mi mano...
Tomé la bolsa de basura y la coloqué en la puerta de la casa atravesada en la escalera de afuera para no olvidarla. Odio botar la basura. Es como una "maldición". La basura debería desintegrarse de manera milagrosa... pero bueno... Cuando me estaba poniendo el abrigo, noté que una ardilla se estaba acercando hacia la basura. SI... ese animal tan bonito, no es más que un ratón con un abrigo de invierno. Varias veces tuve que salir a espantar la intrépida ardilla que estaba decidida a comerse nuestra basura. Fue impactante para mi ver cómo para otro ser vivo, mis desechos son alimento. Fue impactante para mi ver cómo para otro ser vivo, mi "maldición" es bendición.

Ayer mi hija Camila tuvo un ataque de asma en la escuela. Tosió y tosió hasta que nos llamaron de la escuela para que la recogiéramos. La llevamos a nebulizar y se mejoró, pero algo que nos dijeron fue que debíamos reducir su exposición al frío. Entonces, mi esposa Yokasta me hizo recordar que el aire acondicionado de venta dejaba orificios por los cuales entraban corrientes de aire en la noche y que esto podría estar afectando a Camila. 

Acto seguido, hice espacio en el sótano y subí a desconectar el aire para guardarlo. Tenía el cable enredado en mi mano derecha y poco a poco procedí a abrir la ventana que aseguraba el aire acondicionado. La ventana cedió de repente y antes de que reaccionara, el aparato de 100 libras se deslizó cayendo del segundo piso hacia nuestro pequeño jardín, no sin antes casi arrancarme el brazo en su viaje. Terminé con cortaduras profundas en al menos 4 partes de mi mano derecha y un inmenso dolor en el cuello y hombro derecho.

Toda la noche me quejé. Me sentí estúpido. "¿Cómo se me pudo caer el aire acondicionando matando la figurita de cerámica de Gnomeo?" Después de mi esposa marearse al ver mi piel profundamente quemada... procedió a vendarme y ponerme antibióticos... Al acostarnos le dije: "Por lo menos no me arrancó el brazo."

Fue así, que al ver la ardilla apreciar y perseguir mi "maldición" en forma de bolsa de basura... recordé mis palabras anoche: "Por lo menos no me arrancó el brazo"... Dí gracias a Dios por su protección, pero además le pedí que me enseñara a aprender de mis "maldiciones"... que me dejara ver qué estoy considerando como "maldición"...

"Mi carro no tiene aire acondicionado"... pero al menos tenemos un carro. Pregúntale a la familia de 4 que prefiere dejar de ir a una cena de Navidad por no tener que recontar-abrigar a su niño de 3 años y su pre-adolescente, y tener que salir a aventurar en trenes y buses.

"Mis zapatos no está a la moda"... al menos tenemos zapatos. Pregúntale a la persona que no tiene pies o piernas.

"Mi teléfono no es moderno"... al menos tenemos teléfono. Hay personas que salen de su casa y la única manera de saber de ellos es esperar a que vuelvan.

Podría continuar... Incluso las mentiras que nos creemos y nos sentimos "malditos"... "No tengo ropa"... "No soy feliz"... "Soy pobre"... "Todo me sale mal"... "Nunca..." ... "Siempre..." ... "Nada... " ... "Todo..."

Siempre habrá alguien que querrá ser como tu... Si lo encuentras, ve y pregúntale porqué... Te asombraras de cuan bendecido realmente eres... Aprendamos de nuestras "maldiciones" y contemos nuestras bendiciones... antes de que aprendamos a valorarlas desde su ausencia.

1 ¡Con todas las fuerzas de mi ser alabaré a mi Dios! 2 ¡Con todas las fuerzas de mi ser lo alabaré y recordaré todas sus bondades!

miércoles, 6 de noviembre de 2013

¿Enseñanza? ...

Acabábamos de entrar a la primera charla del retiro anual de parejas al que asistimos. Era viernes cuando recibí la llamada. Mi padre Eladio, había estado sangrando y había sido hospitalizado. Su voz en el teléfono era entrecortada y en un momento... sus palabras dejaron de entenderse porque el llanto lo controló: "Ven David!!!" Me dijo mi padre entre lágrimas. 

El sábado no pude hablarle porque no se entendía lo que decía. La falta de oxígeno estaba debilitándolo hasta que el domingo tuvieron que trasladarlo a Cuidados Intensivos y ponerlo bajo un respirador mecánico. Mi madre había recibido la noticia: "Preparen todo. Eladio sólo tiene 24 horas de vida. Es mejor que David venga."

El domingo en la madrugada, me llevaron al aeropuerto y llegué al hospital el lunes cerca del mediodía. Mi madre estaba devastada. Mi hermano estaba como loco. Mi padre... era un cuerpo sin vida, asistido por mil máquinas. Yo... había ido "para dar, no para recibir", tal y como me dijeron unos pastores amigos.

Sentí rabia por no haber venido antes, cuando mi padre llorando me pidió que lo hiciera. Sentí impotencia. Sentí miedo. Me sentí solo. ¿Cómo podría darle fuerza a mi familia? ¿Cómo podría dar esperanza cuando la mía se iba cada vez que veía la respiración mecánica del cuerpo casi muerto de mi padre?

En medio de todo, Dios me dio fuerzas y estaré eternamente agradecido de mi esposa Yokasta quien estuvo conmigo mano a mano durante todo el proceso... Y gracias a todos los amigos y familiares que nos dieron apoyo... ¿Yo? Pude darle... A muchos... Dios nos llevó para dar apoyo a tanta gente... Incluida mi madre y mi hermano... y el resto de la familia.

En medio de la incertidumbre, Dios nos regaló una serie de milagros. Un día recogiendo sangre para transfundir a mi padre, Dios habló a mi corazón y me dijo: "Te voy a sorprender"... Al entregar la sangre a los doctores y alejarme, una enfermera vino corriendo y me dijo: "Ven a ver tu padre con los ojos abiertos..." Dios lo había hecho... Me había sorprendido... y junto a mi... a todos.

Mi padre murió días después... pero no sin antes dejarnos ver a mi padre sonreír, hablar y hasta pelear con las enfermeras... y sobre todo, no sin antes, permitir que mi padre me volviera a ver... tal y como me pidió en medio de su llanto y agonía.

¿La enseñanza? No se... Creo que son muchas... Todavía estoy tratando de entender... Me resta aceptar que yo mismo le pedí a Dios llevarse a mi padre cuando volvió a empeorar. ¿Enseñanza? Sé que mi padre está en descanso con Dios... sin lágrimas... sin dolor... sin enfermedad... ¿Enseñanza? Necesito amar a las personas mientras están aquí... y abrazarlos hoy que pueden extender sus brazos a mi. ¿Enseñanza? LO ÚNICO que importa en estas vidas son las relaciones que llegues a cultivar... Las cosas, son cosas... estorbos... accesorios... Las personas... son lo más maravilloso que Dios ha creado y por eso, al vernos perdidos, envío a Su Hijo Jesús a vivir, morir y resucitar por nosotros.

¿Enseñanza? ... Son muchas... Pero no aprendí de la muerte de mi padre... Estoy aprendiendo de la manera en que vivió.

Gracias por leer.

Continuará...

David

martes, 5 de noviembre de 2013

Gracia que da Gracia

Dejaron parte del rastro de pintura en el piso para que Camila, mi hija de 4 años, me contara lo que sucedió. Camila corrió hacia mi, me abrazó y me dio un beso. Luego se acercó a la profesora y me pidió que nos acercáramos a la mancha de pintura.

La profesora miró a Camila y le dijo: "¿Quieres decirle a papi lo que sucedió o quieres que yo le diga?" Camila dijo: "Yo le digo".

Camila giró su rostro con vergüenza y se notaba que trataba de decirme, pero que no se atrevía. Entonces le dije: "Mi amor, sea lo que sea que hayas hecho, te voy a perdonar y te voy a seguir amando, aunque tenga que castigarte."

El rostro de Camila se iluminó, sonrió y me contó lo sucedido con un poco de ayuda de su profesora. La maestra me pidió con su mirada que no la castigara, pero ya había decidido darle a Camila "Gracia que da Gracia", y no habría más consecuencia que ayudar a la profesora a limpiar. Esa noche mi esposa Yokasta se asombró de cuántos besos y abrazos me dio Camila toda la noche... Jugamos... Y al final de la noche, se durmió rápido y en paz.

Hay más de un acusador que cuando cometas un error, o aún cuando decidas actuar mal, te dirá: "Se lo digo yo o se lo dices tu"... Más de una persona te hará pensar que lo que hiciste es demasiado grande... Más de una persona te dirá: "mira el desastre de pintura que tienes en tus pies"... "Mira cuanta pintura has derramado"... Jesús dirá: "Ven a la cruz y mira el piso... Yo lo he cubierto con mi sangre y he cubierto tu desastre..."

Jesús en la cruz, nos miró y nos dijo: Sea lo que sea que hayas hecho, te voy a perdonar y te voy a seguir amando, aunque tengas consecuencias por lo que hiciste. Nada de lo que hayas hecho me tomará por sorpresa pues Yo lo sé todo. Me causará dolor, pero te causará más dolor a ti. Por eso te invito a que vengas y me digas ¿qué pasó? No para que me informes, sino para que vuelva mi luz a tu rostro y vuelvas a sonreír.

Tal y como Camila, hoy mira a Tu Padre celestial y dile lo que pasó. Es la belleza del Evangelio y lo precioso del sacrificio de Jesús: Nadie tiene que ir por ti a acusarte o a interceder... Tienes libre acceso... La decisión es tuya... En tus manos está que comiences a recibir la "Gracia que da Gracia".

Dios amó tanto a la gente de este mundo, que me entregó a mí, que soy su único Hijo, para que todo el que crea en mí no muera, sino que tenga vida eterna.