miércoles, 4 de enero de 2012

Innovación o Efectividad


Si eres como yo, eres apasionado por lo "nuevo"... lo "innovador"... lo práctico... la creatividad... "nuevas ideas"... nuevas formas de hacer las cosas... Si eres así, me caes bien... LOL.

Siempre estoy buscando una "nueva" manera de predicar... una manera diferente de explicar... una ilustración que haga más entendible... Ese soy yo y realmente no tiene nada de malo. Pienso que la creatividad es una de las cualidades humanas que más nos asemeja a Dios. Todos somos creativos... En diferentes áreas, niveles y formas... La creatividad es algo que viene con nosotros.

PERO, ¿Han notado la competencia que se ha desarrollado en las Iglesias midiendo quién es el más creativo o innovador? ¿Quién hace más cosas nuevas? ¿Quién bautiza personas más rápido? ¿Quién predica más corto? ¿Quién tiene el templo más grande? No me mal interpreten... Soy partidario de la evaluación y medición como medios para medir efectividad, eficacia y consumación de metas.

Entonces, me surge una pregunta: ¿Fue Jesús Innovador o Efectivo? Yo creo que un poco de ambos, pero los Fariseos líderes religiosos, gobierno y otras sectas, no perseguían a Jesús y les molestaba la presencia de Jesús por su innovación ni creatividad. Lo que molestaba al sociedad del momento era la efectividad de Jesús.

El cuestionamiento a Jesús nunca fue: ¿Porqué sana a los enfermos?, sino ¿Porqué sana a los enfermos en SABADO? No preguntaban, ¿Porqué se relaciona con todos?, sino ¿Porqué se relaciona con todos incluso los recaudadores de impuestos? Todos cuestionamientos religiosos de forma... no de fondo.

¿Han notado cuáles son los cuestionamientos a nuestra Iglesias? Que piden mucho dinero, que el culto es muy largo, que parecen desfiles de modas, que no hacen nada por la comunidad, que hay que tener cierta ropa para entrar, que hay mucho chisme, que critican, que somos hipócritas. ¿Ven la diferencia con los cuestionamientos que le hacían a Jesús? ¿Sabías que Jesús nunca condicionó ni limitó la profundidad de su amor y entrega solamente a los "creyente"? Por cierto, al referirme a Iglesia hablo del cuerpo de Cristo, que somos cada uno de nosotros, no únicamente la institución social que se reúne en un edificio un par de veces por semana.

Lo que molestaba a unos y atraía a otros acerca de Jesús eran dos cosas... El los llamó los dos grandes mandamientos.

Primero y por encima de todas las cosas, Jesús amó a su Padre Dios y mantuvo una relación tan estrecha, que El podía decir a carta cabal que hacía lo que Su Padre le decía. Ese amor a Dios por encima de todos, provocó en Jesús un amor que sobrepasaba todo entendimiento y que buscaba la restauración de todos, con enfoque principal en los que tenían menor probabilidad de acercarse... "los más pequeñitos".

Lo segundo es que Jesús, amaba a la gente como a El le gustaría que le amemos a El. Su amor le llevó a increíbles desprecios y mal pasadas. Su amor le hizo priorizar a otros en vez de lo propio. Su amor le llevó a la muerte, pero a la vez Su amor le hizo resucitar para que tu y yo tengamos vida.

El gran pecado de nuestras Iglesias no ha sido el no ser innovadoras, ni siquiera el no ser efectivas. Nuestro gran pecado ha sido no abrazarnos a la filosofía de nuestro líder máximo, Jesús... Los dos grandes mandamientos.

¿Qué tal si, como a Jesús, la Iglesia comenzara a ser criticada por el increíble amor que se le muestra a la gente? ¿Qué tal si, como a Jesús, nos criticaran por inclusivos? ¿Qué tal si, como a Jesús, nos criticaran por tocar las vidas de los más necesitados? ¿Qué tal si, como a Jesús, la gente se abarrotara para entrar a nuestros servicios por la increíble presencia que se sienta en nuestros templos, así sean templos para miles o para decenas?

No queramos intentar ser más grandes, innovadores o creativos... Se los dice un innovador y creativo.

Les dejo con una anécdota de unos de los ejecutivos de Chick-Fil-A (les recomiendo a que lean los lineamientos cristianos de esta empresa). Esta cadena de restaurantes de comida rápida, liderada por el Sr. Truett Cathy, es la responsable de introducir al mercado de comidas rápidas el Emparedado de Pollo o Chicken Sandwich, y es actualmente el posible competidor más fuerte de Kentucky Fried Chicken. 

En una de sus reuniones emergencia por el gran crecimiento que sus restaurantes estaban teniendo, surgió la pregunta: ¿Cómo podemos hacernos más grandes para que más personas puedan probar nuestros productos? La respuesta del Sr. Cathy fue: "No debemos buscar ser más grandes. Hagámonos mejores y la gente nos hará más grandes."

¿Qué tal si la Iglesia en éste nuevo año persiguiera como bien máximo, ser mejor en sus adentros, en vez de lucir grande? Amar a Dios sobre todo y a nuestro prójimo como a nosotros mismos.

Si nos concentramos en ser mejores... ¿No será que la gente nos demandaría ser más grandes?

JUST SAYING!!!

Dios te bendiga,

Pastor D
David Pimentel

lunes, 2 de enero de 2012

Accidente o Propósito

Imagen cortesía de www.TheBostonChannel.com.
No se asusten. Los de la foto no somos nosotros.

La celebración de fin de año fue tremenda. Comimos, alabamos a Dios, recibimos Palabra de Dios, juntos oramos despidiendo el año y recibiendo el nuevo, jugamos, cantamos, hicimos chistes y terminamos a las 5:00 a.m. con un rico chocolate caliente.

Luego de recoger todo y, por "mala suerte" tener un atraso de unos 10 minutos por tener que volver a entrar a la Iglesia a buscar algo que se nos había quedado, nos dispusimos a manejar los 40 minutos desde la Iglesia hasta nuestro hogar... sólo que en dos carros diferentes. En uno, mi esposa Yokasta y mi hija Camila... En el otro yo... ni modo. 

Después de manejar por unos 10 minutos a una velocidad extrañamente prudente, Yokasta me llamó por teléfono: "¿Porqué vas tan lento?"... "Porque quiero ir despacio porque estamos cansados y tenemos mucho sueño", le contesté. 

10 minutos más adelante hubo una disminución drástica en la velocidad de un par de carros que iban delante... Cuando nos dimos cuenta, estábamos a sólo 2 carros de el carro accidentado que ven en la foto de arriba. Aún la policía no había llegado... Sólo una grúa protegía la escena... Un par de minutos llegó la policía... Increiblemente, la persona que conducía ese vehículo, estaba desaparecido. 

La policía cambió el sentido del tránsito en nuestro lado del Highway y por un par de millas manejamos en vía contraria para salir de nuestra ruta habitual debido a que el accidente con el que encontramos se había convertido en una investigación criminal. 

En el desvío, le pedí a mi esposa que usara el GPS para que nos llevara a casa por otra ruta... Eso no sucedió. Por un buen rato, estuvimos dando vueltas y siempre terminando en el bloqueo policial. Entonces tuve una brillante idea: "Preguntarle a un State Police que obviamente estaba molesto por tener que estar en el Highway en el día de año nuevo"... Lo digo por la manera injusta, desconsiderada y grosera con la que me gritó que me comprara un mapa, alejándose de mi hablando de como "esta gente no-americana siempre causa problemas"... Otro State Police con menos mala actitud me ladró que siguiera recto e hiciera una izquierda en la siguiente luz. 

A este punto, el cansancio y la queja bailaban vals al son de mi incomodidad en palabras desatinadas. De pronto me llegó a la mente la siguiente frase: "Tarde, pero vas a llegar. El o la del carro rojo ni siquiera aparece". Fue ahí que entendí que hay un propósito en todo. Que Dios nos había "retrasado" para librarnos del accidente de la foto de arriba. 

Si dejara la reflexión en lo que he escrito hasta ahora, sería injusto, pero más que todo estaría incompleta porque no fue hasta 5 minutos después de esa frase en mi mente que Dios me completó el mensaje. 

A menos de una milla, mi esposa y yo continuábamos hablando por teléfono porque le estaba compartiendo el derroche de mala educación, calidad humana y falta de empatía que había visto en nuestro "servidores públicos"... De repente, Yokasta me dice con voz desesperada: "More, more, more... Ay Dios mío". Desde el primer "more", supe que algo andaba mal y la miré por el espejo retrovisor central para presenciar como el carro donde viajaban mi esposa Yokasta y mi niña Camila resbalaba en hielo y daba un giro completo, chocaba contra la acera y en vez de volcarse, (tal y como el carro rojo del accidente), Dios mismo la subió a la acera y la estacionó en medio de 2 postes de luz y un par de árboles. Inmediatamente dí un giro a la "dominicana" y me estacióne, para correr a ver a mis mujeres... Gracias a Dios todo bien. Camila seguía durmiendo y Yokasta, aunque envuelta en llanto y hecha un manojo de nervios, repetia vez tras vez "Gracias Señor, Gracias Señor, Gracias Señor...."... Ambas estaban ilesas. 

"Tarde, pero vas a llegar. El o la del carro rojo (del otro accidente), ni siquiera aparece, según las noticias "Saltó del Carro". Vas a llegar porque Yo les dirijo y cuando las cosas salgan mal y tu camino se tuerza, Yo enderezaré tu camino". Yokasta y yo pensamos tantas cosas... Sobre todo en la beba. Ella no ha iniciado a vivir... Pero también pensamos en nosotros y todo lo que Dios ha prometido que hará con nosotros, en nosotros y a través de nosotros. Entonces entendimos, el llamado y las promesas de Dios nos dan la seguridad de saber que no nos puede pasar nada fuera de la voluntad de Dios y fuera del cumplimiento de lo que El tiene para nuestras vidas. Fue una sensación chévere... Hasta nos sentimos privilegiados del llamado de Dios. 

Su llamado nos protege... si es que sabemos cuál es... Esto no es teología nueva, ni una nueva secta que me estoy inventando, pero sólo recuerdo las palabras que Jesús repitió vez tra vez: "Mi tiempo no ha llegado". 

La de hoy es una reflexión incómoda: ¿Ha llegado tu tiempo?... ¿Cómo saberlo?... Las respuestas son realmente sencillas... ¿Ha cumplido Dios lo que te prometió?... ¿Sabes cuál es la promesa de Dios? ¿Sabes qué es eso que Dios quiere hacer contigo? 

Para Dios no hay accidentes... Sólo propósito. Todos estamos dentro de Su propósito... La pregunta es: ¿Sabes cuál es Su propósito para ti?... Saberlo te dará una mejor idea de lo que has vivido, lo que estás viviendo y lo que vivirás... pero sobre todo, le dará sentido a los "accidentes" en tu vida. 

No seas un accidente... Vive a propósito.

JUST SAYING!!!

domingo, 1 de enero de 2012

Mírame Papitoh


Los últimos 3 días me he preguntado qué escribir para cerrar el año y para abrir el año. Para cerrar quise escribir algo que nos motivara a adoptar buenos hábitos como el de hablar bendición en la vida de las personas. Para abrir el año, sin embargo, seguía mi interrogante.

El sábado 31 de diciembre, me levanté bien temprano... a las 9 de la madrugada, para bajar al sótano a organizar unas cosas. Me tomé dos horas y al regresar a la casa escuché que mi hija Camila se había despertado y estaba en la mesa desayunando con mi esposa Yokasta. Llamé a Yoky para que tomara unas cosas que había traído y además aproveché para mostrarle fotos del resultado de mis dos horas de trabajo. Eso tomó unos 10 minutos durante los cuales Camila, de lejos, me llamaba, me cantaba, me decía cosas... La realidad es que yo le hice poco caso... Entonces nació esta reflexión con la frase de Camila: "Papitoh!!! Mira a Camila"... No me aguanté y me acerqué a ella para besarla y que supiera que la escuchaba y que la miraba.

Mi hija no se conformaba con escuchar de mi, hablarme en la distancia, saber que yo estaba ahí, oír a mamitah hablar conmigo, ni siquiera se conformaba con hablarme y luego escuchar que yo hiciera algún sonido que le hiciera sentir que la escuché... Ella quería que yo la mirara... "Papitoh!!! Mira a Camila".

¿Cuántos de nosotros realmente queremos que Dios nos  mire? ¿Cuántos estamos dispuestos a que el ojo Santo y Eterno de Dios fije su vista en nuestras vidas y en lo profundo de nuestros corazones? Le hablamos, escuchamos que otros le hablan, oímos hablar de El, pero... ¿Nos atreveríamos a decirle: "Mírame Papitoh".

En la Biblia hay una historia muy interesante:

Traducción en lenguaje actual (TLA)
"17 Mientras Jesús iba de camino, un hombre llegó corriendo, se arrodilló delante de él y le preguntó: —Maestro bueno, dime, ¿qué debo hacer para tener vida eterna? 18 Jesús le contestó: —¿Por qué dices que soy bueno? Sólo Dios es bueno. 19 Tú conoces bien los mandamientos: No mates, no seas infiel en tu matrimonio, no robes, no mientas para hacerle daño a otra persona, no hagas trampas, obedece y cuida a tu padre y a tu madre. 20 El hombre le dijo: —Maestro, todos esos mandamientos los he obedecido desde que era niño. 21 Jesús lo miró con amor y le dijo: —Sólo te falta hacer una cosa. Ve y vende todo lo que tienes, y reparte ese dinero entre los pobres. Así, Dios te dará un gran premio en el cielo. Después de eso, ven y conviértete en uno de mis seguidores. 22 Al oír esto, el hombre se puso muy triste y se fue desanimado, porque era muy rico."

¿No les parece interesante? Este hombre viene corriendo a Jesús y se arrodilla para preguntar cómo puede tener vida eterna. Jesús nos sorprende con la respuesta: "Tu sabes qué hacer... hazlo. Tienes los mandamientos... Cúmplelos." "Todos los he obedecido desde que era niño"... Entonces Jesús lo "miró con amor y le dijo: Sólo te falta hacer una cosa."

¿Cuántos de nosotros nos encontramos como este hombre? ¿Cuántos de nosotros hacemos una lista de las cosas que hacemos para sacárselas en cada a Dios? Decimos: "Dios me falta algo...Mira todo lo que hago y como quiera me falta algo". La respuesta de Jesús: "Haces de todo, pero no dejas que yo haga nada. Tu vida está llena de mandatos y prohibiciones, pero tu corazón no me pertenece y huyes pensando que no te veré."

Sólo piensa lo que la respuesta de Jesús quiere decir: "Sólo te falta hacer una cosa.... Vende, ama, perdona, olvida, cambia, haz silencio, adora, diezma, visita, coopera, detente, medita, haz ayuno, ora, descansa... Sólo te falta hacer una cosa."

¿Qué tal si juntos hacemos como Camila y nos proponemos desesperarnos por lograr sentirnos cómodos con la vista de Dios puesta en nosotros? ¿Qué tal si dejamos de correr para que Jesús nos mire y nos deje saber qué es eso que debemos hacer o dejar de hacer? ¿Qué tal si éste año adoptamos el hábito de rogarle a Dios cada día que nos examine y nos haga saber qué falta o qué sobra para agradarle cada vez más?

He llorado mucho en los últimos meses, porque cada vez más siento la necesidad y demanda de tener una vida recta delante de Dios. No te lo voy a negar... Duele que Dios nos vea, no porque Su mirada es agresiva... recuerda el pasaje: "lo miró con amor"... Duele que Dios nos vea, porque El es luz y Su luz señala y magnifica nuestro pecado... pero, si aguantamos Sus ojos de amor quemando nuestra maldad... Su luz echará fuera las tinieblas.

Al final, poco a poco, lentamente... paso a paso... sentiremos al Padre acercarse cada vez más a nosotros y sentiremos Su beso santo en nuestra frente.

¿Te atreves a decirle "Mírame Papitoh"?

JUST SAYING!!!