miércoles, 4 de diciembre de 2013

Son los 40 Días

Un tema que apasiona a todos es: "¿Cómo vencer la tentación?" De hecho, tuve la tentación de nombrar esta reflexión así, pero NO... Vencí la tentación... Jajaja

¿Qué es la tentación? ¿Porqué somos tentados? O más bien, ¿Para qué somos tentados? ¿Quién nos tienta?... Hoy no voy a contestar ninguna de esas preguntas, pero más bien quiero que meditemos en la "técnica" de Jesús frente a la tentación.

Mateo 4:1-2,11 (TLA)Jesús vence al diablo
1 Luego el Espíritu de Dios llevó a Jesús al desierto, para que el diablo tratara de hacerlo caer en sus trampas. 2 Después de ayunar en el desierto cuarenta días con sus noches, Jesús tuvo hambre... 
11 Entonces el diablo se fue, y unos ángeles vinieron a servir a Jesús.

De acuerdo a la espiritualidad moderna, Jesús en el desierto debió: "Atar, neutralizar y reprender al enemigo"... con frases tales como: "En el nombre de... En mi nombre, te echo fuera... Te reprendo... No tienes parte ni suerte...", etc... Sin embargo, vemos una "estrategia" diferente de parte de Jesús... A cada oferta o ataque del enemigo, Jesús respondió citando la Palabra de Dios, ni siquiera parafraseada, pero repetida textualmente.

¿Cómo vencer la tentación? Repitiendo versos Bíblicos a diestra y siniestra... Puede ser... No porque la Palabra de Dios no tenga poder, pero porque hay que ver cuánto ha "podido" la Palabra de Dios contigo... Cuánto te ha afectado o moldeado... y cuánto de esa Palabra, realmente vives.

PERO, hay un factor, el cual dio nombre a esta reflexión... Son los 40 Días... ¿Qué hiciste los 40 días antes de tu última tentación? Esa respuesta te dará una idea de porqué la venciste o sucumbiste... No estoy dando la fórmula de los "40 días para Vencer la Tentación"... porque no existe... No sabemos cuándo será la próxima tentación... pero SI podemos decidir qué hacer en los días antes... Jesús ayunó y oró...

¿Qué hacemos regularmente en nuestros días? Firmemente creo que debilitamos nuestra resistencia a la tentación con sandeces... El carácter se construye una decisión a la vez y por eso, cada vez que decidimos desobedecer a Dios, incluso con "faltas pequeñas" o "pecados simples", estamos debilitando nuestra resistencia frente al próximo ataque del enemigo de nuestra alma.

Bajar música del Internet (piratería), cruzar un semáforo en rojo, hablarle mal a tus padres, mentiras blancas, chisme, tener una caja de cable "preparada" (robar)... Nómbralo tu mismo... Evasión de impuestos... Trámites legales torcidos... Mentir para obtener beneficios... Hay tonterías en las que nos involucramos, que nos llevan a decidir hacer el mal, o simplemente no hacer el bien que demos hacer...

En vez de preguntarnos cuándo vendrá el próximo ataque de tu enemigo, pensemos cada día: ¿He sometido mis deseos a la cruz de Cristo? ¿Estoy haciendo el bien? ¿Estoy leyendo la Palabra de Dios para conocerlo más? ¿Oro de manera regular para mantenerme en contacto con mi Dios?... Créeme, un creyente que se mantiene haciendo el bien y en plena conexión con Dios, verá huir al enemigo más de una vez... y aún en las tentaciones que caiga, se levantará aún más fuerte porque Dios es quien nos perfecciona.

Créeme... Son los 40 días...

martes, 3 de diciembre de 2013

Brillo Prestado

En una ocasión, el Sol escuchó hablar a la Luna: "Soy bella. Mira mi brillo esplendoroso. ¿El sol? Blah!!! Que sentido tiene iluminar en el día... La luz no es necesaria en el día... La luz es necesaria en la noche y por eso, yo soy el astro más importante." Un día el Sol decidió darle una lección a la pretenciosa Luna y por todo un día, el Sol no salió... Las tinieblas inundaron la tierra. Las personas estaban aterrorizadas... y la Luna... muy confundida. Por más que intentaba, simplemente no brillaba... Entonces dijo: "Ya entiendo. Es que no estoy supuesta a brillar durante el día... ese es el trabajo del Sol... Todo volverá a la normalidad en la noche, porque yo soy responsable y brillaré hermosa como siempre."

Al llegar la noche, para sorpresa de la Luna, su cuerpo no brillaba. La gente no aguantaba... Estaba desesperada... y también la Luna. Finalmente, la Luna avergonzada y deprimida, llamó al Sol. "¿Qué pasa Sol? ¿Porqué no brillo?" El Sol, con calidez y ternura le dijo: "Porque tu brillo viene de mi"... y lentamente encendió sus rayos, quedando oculto para las personas, pero haciendo brillar más hermosa que nunca a la Luna.


Me inventé esta historia como contraparte a mi reflexión de ayer, llamada "Escarcha". Imaginé y recibí comentarios de gente triste por no estar brillando con la intensidad "deseada", pero a la vez me imaginé a más de uno, que no comentó porque no se sintió aludido... quizás porque entiende que está brillando con la intensidad "correcta". Entonces pensé: Debo escribirle a los que "brillan correctamente".

Todos tenemos altas y bajas... O con la análogía de la luz, podríamos pensar en las personas como un gran arbolito navideño... algunas luces encienden, mientras que otras se apagan... otras se mantienen encendidas a fuerzas hasta que un día se queman y luego se pierden, sin luz, confundidas entre las sombras creadas por las otras luces.

Somos como la luna... Somos un cuerpo árido y seco... sin vida... que al ser alumbrados por la luz de Jesús... brillamos con esplendor majestuoso... pero prestado...

Somos útiles, pero no sin Jesús... Somos bellos, pero no sin Jesús... Somos impresionantes, pero no sin Jesús... y como Jesús no tiene problemas de autoestima, nos dice:
Mateo 5:14-16 (NBLH)
"14 “Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad situada sobre un monte no se puede ocultar; 15 ni se enciende una lámpara y se pone debajo de una vasija, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en la casa. 16 Así brille la luz de ustedes delante de los hombres, para que vean sus buenas acciones y glorifiquen a su Padre que está en los cielos."


Pero esto es cierto a la luz de la siguiente verdad:
Génesis 1:27 (NBLH) 
"Dios creó al hombre a imagen Suya, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó."

Nuestro brillo es prestado... apreciable, necesario... pero prestado... bello, útil... pero prestado... valioso, pero prestado... no ganado, no trabajado, no comprado... prestado... 
 
Si brillas, por y para Dios brillas... Si no brillas, vuelve a la cruz y exponte a la luz del Evangelio de Jesucristo... Su luz te hará brillar... ¿Apagado? ¿Opaco? ¿Nublado? Vuelve a la cruz... Hay luz suficiente para todos, PERO nunca olvides... el brillo es prestado. 
 
JUST SAYING!!!
 

lunes, 2 de diciembre de 2013

Escarcha

Esta mañana, después de tratar de enfocar mi mirada entre mis párpados hinchados por el sueño... pude ver mi rostro en el espejo del baño... mientras me cepillaba los dientes, veía como si algo brillara en mi ceja izquierda... seguí cepillándome, sin darle mucha importancia, o más bien, sin creer del todo lo que mis ojos supuestamente veían... Luego de unos minutos, me acerqué aún más al espejo y pude ver que tenía una escarcha amarilla en mi ceja... Eso era lo que brillaba... y es que la noche anterior, mi hija Camila había estado jugando con mi cara... había estado maquillándome imaginariamente y arreglando mis cejas... obviamente, Camila no estaba lejos de mi... ni en una habitación diferente... ni estaba jugando con una estatua de David... Camila estaba literalmente sentada sobre mi... tocándome... abrazándome... y pasando tiempo conmigo... la escarcha era un destello de la luz de aquel encuentro con mi hija.

Imagina que al mirarte, la gente pudiera ver que estuviste pasando tiempo de calidad con Dios... No en habitaciones diferentes, ni experimentando a Dios a través de las palabras u oración de otra persona, pero en cambio, haber estado en las piernas de tu Padre celestial... jugando con su pelo, tocando sus manos... pasando tiempo... 

Para bien o para mal, todos llevamos escarchas... destellos que hablan de los lugares que visitamos con regularidad... escarchas de tristeza, escarchas de insatisfacción... escarchas de frustración... escarchas que hablan del lugar en el que estamos pasando la mayor parte del tiempo, o al menos los lugares que visitamos con mayor regularidad.

¿Cuáles escarchas muestras hoy?