miércoles, 16 de enero de 2013

Promesas

Vivimos en un mundo que funciona basado en promesas. Vamos a una gasolinera pasamos nuestra tarjeta de crédito por una máquina. Luego, contestamos preguntas personales a esa máquina para que ella apruebe nuestra compra de gasolina. Acto seguido, creemos en la promesa de que la manguera que levantamos dispensará el tipo de gasolina que la máquina promete en unos botones. Colocamos la manguera en el carro y confiamos en la promesa de que el indicador del tanque de gasolina de tu carro te dirá cuánta gasolina hay realmente en tu tanque. Devuelves la manguera y confías en la promesa de que no usarán tu información personal, ni te cargarán de más... Promesas.

Ayer, una amiga llegó con su carro casi quemándose porque confió en la promesa del indicador de la temperatura de su carro... aunque estaba botando humo, ella confió en lo que decía el indicador... Promesas.

Te unes en matrimonio a alguien basado en promesas. Te unes en una sociedad comercial basado en promesas. Eliges un doctor basado en promesas. Te mudas a un barrio basado en promesas. Vivimos la vida confiando y desconfiando en las promesas que nos ofrecen. Por eso es muy importante, ver quién es que promete.

Años atrás, Dios había prometido al pueblo de Israel una "tierra que mana leche y miel"... Ellos confiaron y salieron en busca del cumplimiento de aquella promesa. Conocemos en parte todas las quejas y desvíos del pueblo, pero al momento de llegar y tomar esa tierra, cuando el pueblo vio que tendría un enfrentamiento y que ir a esa "tierra que mana leche y miel" requeriría valor, tesón... y confiar en la promesa.

Un grupo fue a examinar la tierra y los peligros de tomarla. El reporte fue temerario: "REALMENTE es una tierra que mana leche y miel... PERO, Hay gigantes, ciudades fuertes y altas..." El pueblo de Israel se atemorizó y perdió las esperanzas. Hubo desánimo, pero alguien recordó la promesa de Dios y en vez de abrazar el PERO, abrazó a DIOS.

Entonces Caleb calmó al pueblo delante de Moisés, y dijo: “Debemos ciertamente subir y tomar posesión de ella, porque sin duda la conquistaremos.”

La Biblia está llena de promesas para los que ponen su confianza en Dios. Hay más de 5,000 promesas de Dios en toda la Biblia... ¿Cómo las conocerás si no lees la Biblia?Caleb decidió poner su confianza en la parte del "mana leche y miel"... NO obviando, sino ENFRENTANDO las posibles complicaciones. Dios había hablado y había prometido... Dios cumpliría su promesa.

¿Dónde vas a depositar tu confianza? ¿En la promesa de que habrá dificultades o en la promesa se que Dios estará contigo hasta que llegues a la "tierra que mana leche y miel"? Caleb confió y Dios cumplió.

JUST SAYING!!!

Pastor D
David Pimentel
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martes, 15 de enero de 2013

El Gran Testamento


Todos saben o tienen una idea de lo que es un testamento. Es un documento legal por el cual una persona dispone de todos sus bienes o parte de ellos para ser distribuidos después de su muerte. O sea, para quien va a morir es repartir antes de "partir", PERO, para quien queda con vida y hereda esas posesiones, el testamento es una promesa de cómo será su vida en lo adelante.


La Biblia es un Testamento, dividido en dos partes, Antiguo y Nuevo... y es un Testamento que nos contempla como recipientes de ciertas posesiones. Nosotros decidimos. Heredamos maldiciones al vivir en desobediencia a la Biblia o heredamos bendiciones al adoptar un estilo de vida que abrace la Biblia como guía, al reconocerla como la propia Palabra de Dios.

Los Fariseos del tiempo de Jesús, decidieron qué herencia le tocaba a una mujer encontrada en una conducta sexual cuestionable (adulterio):

Y en la Ley, Moisés nos ordenó apedrear a esta clase de mujeres. ¿Tú, pues, qué dices?" Decían esto, poniendo a prueba a Jesús, para tener de qué acusarlo. Pero Jesús se inclinó y con el dedo escribía en la tierra.

Los Fariseos decidieron abrazar la condenación frente al acto, sin darle lugar a la misericordia... Misericordia que había dado razón al nacimiento del Jesús ante quien presentaban su caso. Con gracia y creatividad, Jesús se arrodilló y escribió en la tierra.

No se qué escribió Jesús. No creo que la rabia de los Fariseos los haya dejado leer. No se dónde estaban los discípulos, pero SI sé donde estaba Jesús... estaba a la altura de la mirada de la mujer adúltera... La pecadora... y en la tierra se escribía un nuevo Testamento... Uno de amor... De perdón...

¿Qué haremos? ¿Nos quedaremos de pie absorviendo el polvo de la letra que mata y matando a otros con la interpretación que mejor nos convenga? O ¿Nos tiraremos de rodillas frente al Nuevo Testamento escrito por el dedo de Jesús en la tierra de la gracia, el amor, el perdón y la restauración?

En la letra hay muerte... En la tierra está Jesús esperándonos para borrar con sus manos Santas las líneas torcidas de nuestro pasado y para que juntos escribamos un futuro lleno de gracia, amor, perdón y restauración... PERO, no sólo para nosotros, sino para TODOS los que nos encontremos en el camino.

JUST SAYING!!!

Pastor D
David Pimentel
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lunes, 14 de enero de 2013

La Razón Tras La Razón


"Allí me pagaban más"... "Mi antigua pareja era mejor"... "En aquella Iglesia había mejor alabanza"... Hay un deseo enfermizo de comparar lo pasado con lo presente... Siempre tenemos "razones", pero: ¿Conocemos la razón tras la razón?

A veces tenemos "razón"... La alabanza de la Iglesia anterior ERA mejor... Pero, ¿Entonces porqué nos movimos de aquella Iglesia? y si nuestra salida fue el producto de escuchar y sentir dirección de Dios ¿Porqué nos quejamos? O ¿Porqué permitimos que la fe lastime nuestra fe en Dios? 

El pueblo de Israel fue esclavo en Egipto y Dios tuvo que levantar a Moisés para que sacara a Su pueblo de aquella opresión. Estando en el desierto, el pueblo de Israel se desesperó... se quejó de todo... literalmente TODO... como en la situación que les comparto a continuación:

5 Nos acordamos del pescado que comíamos gratis en Egipto, de los pepinos, de los melones, los puerros, las cebollas y los ajos; 6 pero ahora no tenemos apetito. Nada hay para nuestros ojos excepto este maná.”

Como señal de la compañía de Dios, el pueblo de Dios fue sostenido por el maná (que quiere decir ¿Qué es esto?). Nada similar a carne, vegetales y frutas, pero una comida especial preparada especialmente por Dios para su pueblo y que caía junto al rocío de la mañana. Al principio fue un milagro, pero pronto el pueblo se hartó y volvió a la queja.

Cuando invitas a Dios a que te libere, recuerda que tu también lo liberas a El para actuar en tu vida. Dios liberó a Israel e Israel liberó a Dios para actuar en ellos. Cuando el pueblo se desesperó, se quejó y disfrazó su queja con la necesidad de alimentos, pero su corazón fue delatado: "Nada hay para nuestros ojos..." No extrañaban la comida... No era hambre que tenían... Sus ojos se habían vaciado de la abundancia y ahora querían tener "más", a pesar de que tenían "mejor"... La razón tras la razón, era ambición.

Cuando te sientas frustrado y sientas que Dios no está cumpliendo Su parte del trato, se paciente y preséntalo en oración... En secreto y con personas de confianza, examina tu queja... busca la razón detrás de tu razón, porque puede que en la mayoría de los casos estés gritándole a Dios: "Devuélveme mi esclavitud"

JUST SAYING!!!

Dios te bendiga, 

Pastor D
David Pimentel