miércoles, 31 de julio de 2013

¿Dónde están tus Sandalias?

Photo by Joe Bergantine, http://72ppi.us/archives/2008/nov/02/flip-flops/
Sin importar lo que estemos haciendo... aún sea lo más divertido, mi hija Camila siempre pregunta al terminar la actividad "Papi ¿Para dónde vamos mañana?"... Es sumamente importante saber "¿Para dónde vamos mañana?"... no sólo para Camila, sino para todos... es importante saber cuál es el próximo movimiento... aún cuando el próximo movimiento sea "hacer nada", porque como dice Joyce Meyer "cuando no tomas una decisión, ya tomaste una decisión. Tu decisión fue no decidir nada"... Requiere mucho tacto y discernimiento, saber entender cuál es el próximo movimiento.

¿Dónde están tus Sandalias? ¿En tus pies para moverte a lo nuevo? ¿En tus pies para moverte a la liberación que Dios ha preparado para ti? ¿En tus pies para moverte alejándote de lo que te lastima y te hace daño? ¿En tus pies para moverte a una nueva etapa o una mejor versión de ti?

“Vístete y ponte las sandalias,” le dijo el ángel a Pablo. Así lo hizo, y el ángel añadió: “Envuélvete en tu manto y sígueme.”

¿Dónde están tus Sandalias? ¿En tus manos porque es tiempo de que salgas rápido de una situación? ¿En tus manos porque Dios requiere que te muevas con agilidad y rapidez? o ¿Van en tus manos porque te estás moviendo en desesperación? o ¿Van en tus manos porque estás tomando otra decisión sin pensar o por el impulso del momento?

O ¿Tus sandalias están a tu lado?

Entonces Dios le dijo (a Moisés): “No te acerques aquí. Quítate las sandalias de los pies, porque el lugar donde estás parado es tierra santa.”

¿Están tus sandalias a tu lado mientras estás descalzo en la presencia de Dios esperando porque El te diga qué hacer, cuándo hacerlo, cómo hacerlo, dónde hacerlo y con quién hacerlo? ¿Están tus sandalias a tu lado mientras estás con Dios en dependencia y obediencia? ¿Están tus sandalias a tu lado mientras Dios te procesa, te prepara y te hace crecer? ¿Están tus sandalias a tu lado mientras Dios te sana y fortalece? o ¿Estás sólo sentado mirando alrededor y criticando lo que otros hacen? ¿Están tus sandalias a tu lado porque estás achacándole a "esperar en Dios" tu falta de actividad?

Nos debemos esa respuesta... Te debes una respuesta... ¿Dónde están tus sandalias?

JUST SAYING!!!

martes, 30 de julio de 2013

Aceptable

Caricatura de Patxi Velasco Fano
"Gracias señor por darnos un corazón aceptable y bueno. Amen." Oró mi niña Camila hace un par de días... Trajo lágrimas a nuestros ojos porque ella sabe de qué se trata el evangelio... A sus 4 años, Camila sabe que tener una relación con Dios no es tener la vida correcta, sino permitir que Dios corrija nuestro corazón.

Mi niña me hizo recordar la oración de David después de (1) Estar de vago mientras su ejército peleaba, (2) Espiar a una mujer en su privacidad, (3) Desear con lujuria a una mujer ajena, (4) Traicionar a uno de los principales de su ejército acostándose con su esposa, (5) Tratar de negar el hijo que procreó en adulterio, (6) Formular engaño para que el esposo real (Urías) pasara la noche con su esposa y achacarle el niño, (7) Confabularse con parte de su ejército para colocar a Urías en el lugar más peligroso de la guerra, (8) Planificar y dirigir el asesinato de Urías.

10 Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí. 11 No me eches de Tu presencia, y no quites de mí Tu Santo Espíritu. 12 Restitúyeme el gozo de Tu salvación, y sostenme con un espíritu de poder. 13 Entonces enseñaré a los transgresores Tus caminos, y los pecadores se convertirán a Ti.

Si leemos esa lista podríamos pensar que David no era "aceptable" delante de Dios... pero no es así... "Conforme a mi corazón"... le llamó Dios...

Mi niña me hizo recordar que no es tener acciones aceptables, sino un corazón aceptable... David pudo haber orado tal y como he escuchado a algunos: "Dios, quítame el deseo sexual"... pero la solución del pecado no es la prohibición, sino la sustitución por lo real... 

No es decir "Dios, quítame el deseo de comprar"... sino "Dios, ¿Qué trato de llenar en mi a través de comprar?"... No es decir "Quítame el mal humor", sino "Dios, dame tu gozo y complacencia"... No es decir "Dios, cambia a Fulano", sino "cámbiame a mi para amar como tu me amas"... 

Dame un corazón ACEPTABLE... No un corazón perfecto, no un corazón excelente, no un corazón bueno... un corazón ACEPTABLE... y ACEPTABLE es haber entendido que nuestras vidas están lejos de perfectas y que día a día, aún en medio de nuestras mejores acciones... vemos manchas de egoísmo y falta de amor... ACEPTABLE habiendo entendido que fuimos creados por Dios y que nos debemos a El, que hemos sido hijos desobedientes y no hay manera humana en que podamos volver a nuestro Padre Dios... ACEPTABLE recibiendo a Jesús como nuestro único y suficiente salvador... ACEPTABLE recibiendo por gracia... no por obras... el sacrificio de Jesús como sustituto por nosotros... 

Eso es ACEPTABLE... no un cambio de vida... eso es Reformación... un cambio de corazón... eso es Regeneración. Reformación es bueno y necesario, Regeneración es imprescindible. ACEPTABLE es que Jesús abre la posibilidad de restaurar nuestra relación con el Padre celestial.

"Gracias señor por darnos un corazón aceptable y bueno. Amen."

lunes, 29 de julio de 2013

Haz como digo... no como hago: El Temor

Lo confieso... le tengo temor a los toboganes de agua... Y no hablo del empinado "Jerónimo"... Se preguntarán cómo puede ser... Hacía patinaje agresivo, he participado en los ríos rápidos (Wild Water Rafting), me encanta la velocidad en los carros, tengo tres tatuajes y tengo las orejas perforadas e incluso me he lanzado por esos mismos toboganes cuando estaba más joven y de hecho, hace un par de semanas, me lancé en un tobogán junto a mi esposa Yokasta, mi niña Camila y otra persona... gracias a Dios no le arranqué el brazo a Camila... al llegar abajo, Camila dijo: “OTRA VEEEEZ!!!!” y yo dije: “No más”... no me preguntes... no se por qué, sólo sé que cuando voy subiendo las escaleras, sube en mi el temor... al llegar al tope, es mayor el temor que la vergüenza de que me vean bajando las escaleras en “derrota”. 

Este sábado estuve con mi esposa Yokasta, mi niña Camila y unos amigos en un parque acuático para niños. Los toboganes eran más lentos y menos altos... el temor y el recuerdo de lo que sentí mientras subía los escalones la última vez, me invadieron... en todo caso, subí junto a los demás dispuesto a lanzarme en uno de los toboganes... Después de subir y ver a niños de la misma edad de Camila lanzarse... todos se lanzaron y yo... emprendí mi retorno abajo. 

Al reunirme con ellos abajo fuimos a una piscina y uno de los niños de nuestra amiga tenía miedo de lanzarse a la piscina... entonces le dije: “Papi... no te va a pasar nada...” Hice silencio y me dije: “Que hipócrita soy. Ese mismo niño se lanzó del tobogán que tu NO te lanzaste... ¿Cómo te atreves a determinar si el niño puede o no puede tener miedo? Acaso si no tocara el fondo de la piscina ¿me lanzaría?” ... Fue muy duro... se me hizo difícil disfrutar el parque en lo adelante... 

Que fácil es decirle a otro lo que tiene que hacer... Que fácil es darle las técnicas de cómo hacer las cosas a otro... Que fácil es decir “Haz como digo... No como hago...” Recordé mi frase de “súper papá”: “Camila, está bien tener miedo, pero sólo sigue adelante... No detengas...” El pasado sábado lo único que se lanzó por el tobogán fue mi teoría y frase bonita... 

Aprendí, no sólo a poner atención a mis temores y ver de qué manera los voy a conquistar, pero además aprendí a respetar el temor ajeno... cada temor tiene explicación... quizás no justificación... pero el temor es mucho más complejo de lo que un consejo pueda “resolver”... Aprendí que el verso “llorar con el que llora” es un poco más amplio y aplicable de lo que yo he enseñado... Aprendí que el temor puede paralizarnos y no dejarnos avanzar frente a la situación más tonta... Aprendí que podría estar a un tobogán de distancia de algo mayor y mejor de donde estoy... Aprendí que puedo temer, pero no tengo que temer...

Tú, a quien tomé de los confines de la tierra,
Y desde sus lugares más remotos te llamé,
Y te dije: ‘Mi siervo eres tú;
Yo te he escogido y no te he rechazado.’
10 No temas, porque Yo estoy contigo;
No te desalientes, porque Yo soy tu Dios.
Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré,
Sí, te sostendré con la diestra de Mi justicia.